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sábado, 4 de octubre de 2025

Libros en los Jardines del Buen Retiro.



Viajes por los Lugares Dúplices: Mentiras de Dulcamara, la 'literatura grieta' que reescribe España.


El viernes, 3 de Octubre de 2025, Vanesa Pérez.Sauquillo, de la mano de la Asociación de Amigos del Buen Retiro y la colaboración de la Biblioteca Eugenio Trías, presentó su nuevo libro, "Mentiras de Dulcamara". 

Aquí os dejamos una breve reseña de su paso por nuestra asociación:

¡Atención, amantes de la fantasía elegante y la magia sutil! Si buscan un libro que les permita seguir soñando despiertos.
Mentiras de Dulcamara es un volumen de relatos entrelazados de fantasía7 que nos invita a descubrir una "España inexplorada", poblada por los seres más fantásticos e imposibles del Paramundo.
Los cuentos se desarrollan en los misteriosos Lugares Dúplices y se definen como historias y leyendas nuevas apegadas a nuestra tierra13, donde lo irreal y lo material se entremezclan de manera magistral.
Prepárense para una pieza inolvidable que fusiona el humor con la melancolía1..., un sello distintivo de la prosa de Pérez-Sauquillo.
Encuentros Tan Ingeniosos Como Inesperados
En este mágico mundo, la autora nos sumerge en encuentros sorprendentes que demuestran una imaginación desbordante:
• Podrán presenciar a Velázquez encontrándose con unos gnomos ladinos5 o "liantes"
• Verán la aparición de un hada justiciera que reclama su mano cortada, la cual ha sido convertida en la "pieza estrella del museo" en el que se exhibe.
• Conocerán a una pareja que se empeña en resucitar.
• Descubrirán el poder de un garbanzo negro que tiene la capacidad de abrir y cerrar las puertas del amor.
La historia de una mano perdida, en particular, promete ser muy especial, ya que las manos "tienen mucho poder, nos unen, nos enredan al mundo".

Magia, Ternura y Elegancia
La crítica compara la capacidad de la autora para componer este libro con la imaginación de Ítalo Calvino y la habilidad de Susanna Clarke. El resultado es un libro "repleto de magia, ternura y elegancia" que se convierte en una "alegría escribirlo", según la propia autora.
Vanesa Pérez-Sauquillo (Madrid) no solo es poeta premiada —ganadora del Premio Ojo Crítico de Radio Nacional y el Premio Jovellanos al Mejor Poema del Mundo —, sino también autora de literatura infantil/juvenil y traductora. Actualmente, también es conocida por las veladas nocturnas de arte y literatura que dirige en el museo Lázaro Galdiano.
El libro, con un total de 144 páginas es una edición bellamente ilustrada por Eva Sánchez Gómez.



viernes, 22 de diciembre de 2023

LOS CAPRICHOS DEL REY BORBÓN: EL RESERVADO DE FERNANDO VII. Parte 2.

 Siguiendo en recorrido vamos a dirigirnos a la Fuente de la Gruta.

 5). Fuente de la Gruta:

Al parecer, coincide con la que guarecía la fuente de su nombre, junto al Estanque Grande y bajo la ría del Paseo de Colombia. Su fecha podría remontarse al primer cuarto del siglo XIX, en una actuación similar a la del revestimiento o reconstrucción de la inmediata Fuente de la Salud, dentro del Reservado de Fernando VII, destinado a su uso privado y el de su familia.En este conjunto intervendría Isidro González Velázquez, arquitecto preferido del rey. imprimiéndole un carácter romántico. En la actualidad es inaccesible y está ocupada por instalaciones y equipamientos de uso interno del Parque. Podemos considerarla restos dentro del antiguo Reservado.

Siguiendo hacia el norte, a pocos metros de la Gruta se encuentra otro de los elementos del Reservado.

6) La Casa de Vacas:

La Casa de Vacas fue construida en 1833 como "Casa Reservada del Real Sitio del Buen Retiro" por orden de Fernando VII. Proyecto encargado a Isidro González Velázquez por parte de Fernando VII  y destinado a la “Casa Reservada del Real Sitio del Buen Retiro”. Formaba parte de una serie de “Anhelos Románticos” ordenados edificar por el monarca tras su retorno de su exilio en Francia. En esta edificación se erigió una alquería, en la que las hijas del rey jugueteaban a ser pastoras, teniendo a su disposición algunas vacas que ordeñaban ellas mismas y cuya leche se bebían.

Mediante un decreto de 1868, la corona deja de tener los derechos de los Jardines del Buen Retiro y pasan a ser dependientes del Ayuntamiento de Madrid. Cambia su nombre a Parque de Madrid.

La Casa de Vacas es arrendada a Don Mateo Cabezas y Romeral en 1873, que la convierte en un lugar donde los madrileños podían beber la leche que había sido recién ordeñada en un bar que había al lado. Poco después, se “amplió” el negocio y fue una chocolatería.
En 1921 se convirtió en el restaurante Ideal Retiro y luego en la sala de fiestas Pavillón. Después de un incendio en 1983, fue reconstruida en 1985 y desde 1987 es la sede del Centro Cultural Casa de Vacas, ofreciendo exposiciones, conciertos y otros eventos. El edificio consta de dos espacios principales, uno dedicado a sala de exposiciones y otro a una sala de teatro, además de un atrio exterior.
Hay una controversia en relación a si se puede considerar parte del Reservado, lo que si se puede considerar cierto es que formó parte de los caprichos románticos del monarca.

Si seguimos adelante nos encontraremos con la Fuente de la Salud:

7) Fuente de la Salud:

En la Casa y Fuente de la Salud, ubicada cerca de la verja de la calle de Alcalá, se encuentra un manantial conocido desde 1788 por sus propiedades medicinales para riñones y estómago. Con dos estancias cuadradas conectadas solo por el exterior, esta casa cuenta con dos fuentes opuestas que comparten un depósito común. Una de las fuentes estaba destinada al uso real, orientada hacia la calle de Alcalá, mientras que la otra era para uso común, orientada hacia el estanque grande cuando se abría al público. 

Ahora vamos a girar hacia la derecha y tomar el camino hacia la puerta de Hernani , (el nombre hace referencia a la ciudad guipuzcoana de Hernani y se cree que lo toma por su localización, próxima a la estatua del General Espartero, instalada en 1886, y de la calle de O´Donnell, ambos personajes ligados a los hechos acaecidos en dicha ciudad dentro de las Guerras Carlistas). En el mismo emplazamiento que esta Puerta de Hernani hubo con anterioridad otra de servicio, diseñada por el arquitecto José Urioste y Velada en 1888, totalmente metálica, que sería completamente rehecha por el jardinero Cecilio Rodríguez, con el fin de darle mayor monumentalidad). Y hacemos un esfuerzo por localizar dos de los caprichos desaparecidos:

8) La Casa del Pobre y del Rico:

La Casa del Pobre y del Rico, en la zona conocida hoy como plaza de Galicia (muy cerca de la Casa de Vacas) se alzaba una casita rústica que perteneció al llamado Reservado de Fernando VII, contaba con tres estancias decoradas con objetos traídos de China. El exterior imitaba una casa rústica con troncos de madera, con forma hexagonal y dos pisos que representaban el contraste entre la vida de trabajadores y la vida rica. La casita del pobre y del rico, revestida de piedra y troncos, tenía dos plantas. En la planta baja estaba la humildísima casa del pobre. En la planta alta estaba la lujosa casa del rico, repleta de mobiliario y decorada con gran primor. Ambas casas contaban con muñecos autómatas (se movían con mecanismos de relojería)
La familia rica representaba ser una familia de indianos recién llegados de Cuba, y los pobres eran los siervos de color que se habían traído con ellos. Fue derribada en la década de 1960.

Un poco más allá, cerca de la Montaña artificial, se ubicaba la Casa Persa.

9) La Casa Persa:


La llamada Casa Persa o casa Rústica fue una de las más originales que se crearon en el Reservado de Fernando VII; en el parque del Buen Retiro.
Se hallaba situada a la derecha del Paseo de Coches, según se entra por O´Donnell, entre la valla del parque y la estatua de Fray Pedro Ponce de león. 
Era un edificio rebosante de imaginación, con una interpretación muy libre de lo que podía ser la arquitectura oriental, y estaba revestido de troncos de árbol. Constaba de un primer cuerpo de planta cuadrada y un segundo, circular. El interior estaba decorado con telas chinas y alfombras persas y las columnas estaban rematadas por cabezas de elefante. Estaba revestida de troncos y contaba con una decoración interior muy imaginativa. Se utilizaba como restaurante cuando el Retiro estaba abierto al público y fue derribada en 1894 debido a su mal estado.

Finalmente llegamos a los dos últimos elementos conservados del Reservado. 

10) Casita del pescador:

La Casita del Pescador del Buen Retiro es una de las caprichosas y pequeñas construcciones de carácter romántico encargadas por el rey Fernando VII en el parque del Retiro, en Madrid, para uso exclusivo de la monarquía. El edificio, ubicado en la zona nororiental del parque del Retiro, se encuentra rodeado por un estanque y constituye un jardín reservado y un gabinete de descanso. En la actualidad, alberga un punto de información del Parque del Retiro.

La construcción de la Casita comenzó en 1817 bajo la dirección del arquitecto mayor de Palacio, Isidro González Velázquez, conocido por otras obras en el parque del Retiro, como la Montaña Artificial del Buen Retiro, el Embarcadero del Estanque y la Fuente Egipcia. Construida con muros de ladrillo revocados y adornada con molduras pompeyanas, la Casita del Pescador tiene el aspecto de una edificación madrileña de la época de los Austrias. Presenta disposición en cruz griega rematada por el tradicional chapitel de plomo. Tanto en el exterior como en su interior había decorados con hornacinas adornadas con bustos, así como motivos renacentistas pintados al fresco. El interior estaba ornamentado con mobiliario y ricas telas. Se encuentra rodeada por un pequeño estanque donde, según se dice, el rey solía pescar. El edificio está situado sobre una plataforma en medio de un estanque rodeado por una reja metálica, instalada después de la Guerra Civil Española en sustitución a la estructura de madera anterior.

11) La montaña artificial:

Encargo del rey Fernando VII a su arquitecto Isidro Velázquez, éste se embarcó en el proyecto de la montaña artificial, basándose en la tumba romana de Alejandro Severo en el Monte del Grano le sirvió como fuente de inspiración para iniciar la elaboración de los primeros planos. El complejo funerario estaba compuesto por un pasadizo que conducía al interior de la tierra, con bóvedas acañonadas que daban paso a una gran estancia, el lugar de sepultura del emperador y su familia. Un grabado del siglo XVIII nos transporta directamente al que fue firmado por Velázquez en 1792, el cual más tarde sirvió de base para la obra del Retiro.


El lugar fue abandonado y saqueado por las tropas francesas e inglesas, y ahora solo quedan sus ruinas, habitadas por gatos. La montaña también albergaba unas aguas termales que eran famosas por sus propiedades curativas, pero que se han perdido con el tiempo.

En los años 50 del siglo XX la montaña pasó a denominarse "de los gatos" cuando se convirtió en el hogar de una gran colonia de felinos, algunos abandonados y otros cuidados por una asociación de amantes de los animales. Los gatos vivían cómodamente hasta que el lugar se deterioró y se llenó de basura.
Hoy, recién inaugurado de nuevo y previamente restaurado sirve para albergar exposiciones y ha vuelto a recuperar parte de su esplendor.

lunes, 16 de octubre de 2023

Los Jardines del Buen Retiro.:. Caprichos de un Rey y su Valido. La Casa de Austria y el Retiro. Parte I



De Cuarto Real a palacio y centro de ocio, cultura y poder. Los jardines del Buen Retiro durante el reinado de la dinastía de la Casa de Austria.


 EL Retiro actualmente.


Tres ideas clave para entender el recorrido:


  • El Parque del Retiro, que disfrutamos hoy, tiene sus raíces en la época de la Casa de Austria, una de las dinastías más poderosas de Europa en su momento. Durante su reinado, este parque fue inicialmente concebido como lugar de esparcimiento para la familia real. A partir de la ampliación un Cuarto Real (Felipe II) existente inicialmente en los Jerónimos, siguiendo la tradición de los reyes castellanos.
  • La Casa de Austria gobernó España desde el siglo XVI hasta el siglo XVII, y sus miembros desempeñaron un papel crucial en la configuración de la historia de España y, por ende, de Madrid. Abarca desde el reinado de Carlos I (reinando 1516 hasta 1556) hasta el reinado de Carlos II (1665 y 1700), casi dos siglos, hasta 1700. Tras la muerte de Carlos II, el relevo monárquico pasa a la Casa de Borbón, encarnada en Felipe V.
  • Comenzaremos en el origen de Los jardines, en la Parroquia de San jerónimo el Real, continuaremos descubriendo las dos únicas construcciones que quedan en pie del antiguo Palacio del Buen Retiro, visitaremos la Puerta de Felipe IV para adentrarnos en el Parque actual, veremos el parterre, la fuente de las campanillas, el Estanque grande y finalizamos en el Paseo de las estatuas, reconociendo a los dos reyes que encarnan el comienzo y el final de la dinastía de los Austrias al frente de la Corona española.Comencemos:




El recorrido.


En color verde, a la derecha, Los jardines en el siglo XVI.



Inicio.

El itinerario comienza en el pórtico de la Parroquia de San Jerónimo el Real, conocido popularmente como «Los Jerónimos», fue uno de los monasterios más importantes de Madrid. Junto a él existía el llamado Cuarto Real, luego ampliado como Palacio del Buen Retiro en tiempos de Felipe IV. El edificio actual tiene estilo neogótico.

Anteriormente Enrique IV el Impotente había mandado construir otro monasterio de jerónimos a orillas del río Manzanares en 1463, y poco después, en 1470 había dotado a la congregación de prebendas y privilegios para recaudar impuestos.

Construido a finales del siglo XV por los Reyes Católicos ordenan la construcción en Madrid de un monasterio de monjes jerónimos que sirviera de aposento a la Familia Real en sus estancias en la villa, en el llamado Prado de San Jerónimo, de ahí el nombre. Este monasterio de san Jerónimo se realizó en estilo gótico tardío con influencias renacentistas. En cortes castellanas convocadas en Madrid en el monasterio de San Jerónimo en 1528 por Carlos I, se declaró allí a Felipe de Habsburgo príncipe de Asturias, y fue proclamado heredero y sucesor de los reinos. Con el propio Carlos I, los jerónimos se convirtieron en “aposentadores reales”. Así surgió el germen de lo que luego sería uno de los más grandes e importantes jardines de la corte y un importante legado de la Casa de Austria a Madrid en el siglo XVII.

Felipe II amplía el llamado Cuarto Real, unos aposentos destinados al alojamiento de los monarcas y que serían germen del futuro Palacio del Buen Retiro que crecería junto a San Jerónimo «el Real». Su edificación se encarga a Juan Bautista de Toledo, quien proyecta una serie de habitaciones anexas a la cabecera de la iglesia jerónima para que el piadoso Rey Prudente pudiese asistir a los oficios religiosos sin salir de sus aposentos, algo que se hizo también en El Escorial.

Presbiterio, en color rosa.


El Cuarto Real estaba junto a la fachada del Evangelio del presbiterio, de tal suerte que el rey podía escuchar misa desde su dormitorio, algo que parecía entusiasmarle. La iglesia y el convento estuvieron estrechamente ligados a la vida de la Corte y la monarquía española. El templo fue escenario frecuente de funerales, juras de herederos, bodas y proclamaciones regias, siendo la última de éstas la del rey Juan Carlos I. El monasterio fue un lugar emblemático en la Corte, donde los herederos al trono español juraban como Príncipes de Asturias, desde Felipe II (1528) hasta Isabel II (1833)

Ampliación del Cuarto Real.


Del primitivo edificio subsisten actualmente la iglesia y un claustro, a espaldas del Museo del Prado. El claustro sufrió un progresivo deterioro a lo largo del siglo XIX y tras un acuerdo con las autoridades eclesiásticas, fue recuperado e incorporado al Museo del Prado como parte de la ampliación diseñada por el arquitecto Rafael Moneo. Por su actual aspecto exterior, el claustro se conoce popularmente como “El cubo de Moneo”.



(Nota: En el siglo XVI, Felipe II, rey de España y Portugal, el “rey prudente”, como pasó a la historia, amplía el llamado Cuarto Real, (bajo el nombre de cuarto real se conocen en España se conocen a una serie de estancias en un convento o monasterio destinadas exclusivamente a servir de residencia regia, unos aposentos destinados al alojamiento de los monarcas y que sería germen del futuro Palacio del Buen Retiro que crecería junto a San Jerónimo «el Real». )









Los Jerónimos actualmente. Arriba, el cubo de Moneo.


El Palacio perdido.

En el monasterio de San Jerónimo, situado en las proximidades del Prado, Felipe II hizo ampliar algunas de sus dependencias para su uso privado y lo rodeó de un modesto jardín, que agrandó y adornó con un estanque cuando entró en la corte su cuarta esposa, Ana de Austria. Aquel paraje fue llamado “Cuarto Real de San Jerónimo”, y también “Retiro”, por ser el lugar favorito al que se retiraban los reyes en lutos, Cuaresma, Penitencias, etc. Arrimada a la huerta del monasterio se encontraba también una casa de aves extrañas, denominada por esta causa “El Gallinero”, y que fue precursora de la posterior “Casa de fieras” o jardín zoológico.

Este “Gallinero” era una gran pajarera perteneciente a la condesa de Olivares, que había reunido allí una colección magnífica de aves muy estimada por ella y por su marido, y de la cual hicieron donación a los reyes. Vista la obra en conjunto desde la perspectiva de los siglos, es llamativo comprobar cómo a pesar de su indiscutible valía el Retiro fue uno de los asuntos más impopulares del reinado de Felipe IV. Ello se debió a su estratosférico coste, un costoso esfuerzo a la nación por aquella época, que debió pagar además un impuesto extra para sostener el alocado antojo de su rey. Fue además el Retiro en centro preeminente de la frivolidad y la disipación para el monarca y sus cortesanos, de modo que las fiestas y actos culturales, neumaquias, recepciones...de aquel espléndido parque contrastaban demasiado con los males públicos como para que la opinión pública las viese con indiferencia. El Buen Retiro fue un Versalles español, y con el fin de emular el lujo y el excelso brillo del rey Sol y su corte, Felipe IV lo construyó seguro de superar en esplendor las glorias pomposas del Real Sitio francés. Así surgió una de las mayores empresas del Conde Duque, valido de Felipe IV, que pretendía convertir el Palacio y sus Jardines en el reflejo del poder y la grandeza de la corte española del siglo XVII.

Sus materiales, piedra, ladrillo no son tan suntuosos como los del otro gran palacio de la monarquía de Austria, El Escorial de Felipe II, quizás más por las prisas del Conde Duque de dotar a Felipe IV de un Palacio de recreo y para poder construirlo y dotarlo de la apariencia imperial. Se amplió, al mismo tiempo, con los jardines que pasaron a ser solaz y paseo de nobles y reyes.














El Palacio en su esplendor s. XVII y situación tras la guerra de Independencia s. XIX.

Casón del Buen Retiro, Salón de Reinos y Coliseo.


El Casón:

De este germen del futuro palacio y jardines también es destacable el hoy denominado Casón del Buen retiro que en su época era un pabellón de caza utilizado por Felipe II y posteriormente reutilizado como Salón de Baile por Felipe IV. El edificio, construido en 1637 y situado en la zona de Retiro, frente a la Puerta de Felipe IV, que no le dio ningún uso por lo que hubo que esperar al reinado de su hijo Carlos II para que el edificio entrara en la historia como Salón de embajadores y se encargara al artista napolitano Luca Giordano la inmensa bóveda que, en los siglos siguientes, iba a salvar el inmueble de la piqueta. acoge actualmente la biblioteca del Museo del Prado donde puedes disfrutar de los bellos frescos de Luca Giordano en la Bóveda del antiguo Salón de Embajadores. representa la apoteosis de la monarquía española. El hoy día llamado Casón fue construido por Alonso Carbonell en 1637 como salón de baile del Palacio del Buen Retiro. En origen no fue un edificio independiente, sino una crujía o segmento dentro de una sucesión mayor de edificios. Fue a raíz de perderse los restantes cuando quedó exento.

Los diferentes destinos que recibió el Casón durante el siglo XIX irían modificando su aspecto, máxime tras su incautación en 1868 por el Estado, pues fue estamento de próceres, gabinete topográfico, picadero, gimnasio del príncipe Alfonso y posteriormente, hasta 1961, el Museo de Reproducciones Artísticas, quedando entonces sin uso, para diez años después convertirse en anexo del Museo del Prado para acoger la colección de pintura española decimonónica. El origen de su fachada principal, a poniente o calle de Felipe IV, se debe al ciclón de 1886 que arrasó la primitiva, propiciando el encargo a Velázquez Bosco de levantar otra nueva, la cual ejecutó con una calidad innegable en su sentido clasicista. Desde 1996, el arquitecto Jaime Tarruell viene realizando obras de consolidación, reforma y ampliación del Casón, que aumentará su número de niveles hasta seis y su capacidad hasta 517 obras del siglo XIX.











La bóveda (falsa bóveda, por cierto pues en un cubículo vuelto del revés y colocado después de pintarlo) de Lucas Jordán).

El Salón de Reinos:


Vamos ahora a fijar la vista en el llamado Salón de Reinos, El Salón de Reinos o salón grande fue el auténtico eje representativo del antiguo palacio del Buen Retiro de Madrid, construido entre 1630 y 1635, y el que albergaba las mejores pinturas, casi todas conservadas ahora en el Museo del Prado. El salón debe su nombre a que en él estaban pintados los escudos de los veinticuatro reinos que formaban la Monarquía Hispánica en tiempos de Felipe IV. Sin embargo, su denominación actual más popular es la de Museo del Ejército, debido a que albergó dicha institución entre 1841 y 2005, cuando se inició el traslado de sus colecciones al Alcázar de Toledo. Junto con el Casón del Buen Retiro, el edificio que alberga el Salón de Reinos es el único vestigio. Hoy está en plena restauración y esperemos que vuelva a tener el antiguo esplendor del que es merecedor por su historia.

 



Reconstrucción del Salón de Reinos.

El Coliseo:

El Coliseo del Buen Retiro había sido ya un espacio artístico de primer orden con los Austrias. Se levantó en 1640 como pieza fundamental del Palacio del Buen Retiro que mandó construir Felipe IV. Estaba al lado del que hoy conocemos como Casón del Buen Retiro (Palacio de Bruno Zaldo, actualmente). Aquí estuvo el mejor teatro de la Europa del Barroco. Lo dirigió un italiano llamado Carlo Broschi. Más conocido como Farinelli, “Il Castrato”.

En el Coliseo se representaron por primera vez obras de los grandes del Siglo de Oro, como Calderón de la Barca y Rojas Zorrilla. Pero el recinto languideció tras la muerte de Felipe IV y Carlos II, hasta que Fernando VI ordenó reconstruirlo y convertirlo en el teatro de ópera más importante del siglo XVIII. Y puso al frente del Coliseo a Farinelli.
El Coliseo del Retiro llegó a ser uno de los escenarios más fabulosos de Europa. Un motivo de orgullo para Felipe IV, también llamado “el rey poeta”, en plena decadencia del Imperio. En 1652 se estrenó “Las fiestas de Anaxarte y el amor correspondido”, una obra calderoniana -¡de siete horas de duración!- donde desaparecían los telones y el escenario se abría a los jardines.
Plano del Coliseo.

Representación en el Coliseo.

(Sígueme para continuar el recorrido).