Siguiendo en recorrido vamos a dirigirnos a la Fuente de la Gruta.
5). Fuente de la Gruta:Al parecer, coincide con la que guarecía la fuente de su nombre, junto al Estanque Grande y bajo la ría del Paseo de Colombia. Su fecha podría remontarse al primer cuarto del siglo XIX, en una actuación similar a la del revestimiento o reconstrucción de la inmediata Fuente de la Salud, dentro del Reservado de Fernando VII, destinado a su uso privado y el de su familia.En este conjunto intervendría Isidro González Velázquez, arquitecto preferido del rey. imprimiéndole un carácter romántico. En la actualidad es inaccesible y está ocupada por instalaciones y equipamientos de uso interno del Parque. Podemos considerarla restos dentro del antiguo Reservado.
Siguiendo hacia el norte, a pocos metros de la Gruta se encuentra otro de los elementos del Reservado.
6) La Casa de Vacas:
Mediante un decreto de 1868, la corona deja de tener los derechos de los Jardines del Buen Retiro y pasan a ser dependientes del Ayuntamiento de Madrid. Cambia su nombre a Parque de Madrid.
La Casa de Vacas es arrendada a Don Mateo Cabezas y Romeral en 1873, que la convierte en un lugar donde los madrileños podían beber la leche que había sido recién ordeñada en un bar que había al lado. Poco después, se “amplió” el negocio y fue una chocolatería.
En 1921 se convirtió en el restaurante Ideal Retiro y luego en la sala de fiestas Pavillón. Después de un incendio en 1983, fue reconstruida en 1985 y desde 1987 es la sede del Centro Cultural Casa de Vacas, ofreciendo exposiciones, conciertos y otros eventos. El edificio consta de dos espacios principales, uno dedicado a sala de exposiciones y otro a una sala de teatro, además de un atrio exterior.
Hay una controversia en relación a si se puede considerar parte del Reservado, lo que si se puede considerar cierto es que formó parte de los caprichos románticos del monarca.
Si seguimos adelante nos encontraremos con la Fuente de la Salud:
En la Casa y Fuente de la Salud, ubicada cerca de la verja de la calle de Alcalá, se encuentra un manantial conocido desde 1788 por sus propiedades medicinales para riñones y estómago. Con dos estancias cuadradas conectadas solo por el exterior, esta casa cuenta con dos fuentes opuestas que comparten un depósito común. Una de las fuentes estaba destinada al uso real, orientada hacia la calle de Alcalá, mientras que la otra era para uso común, orientada hacia el estanque grande cuando se abría al público.
8) La Casa del Pobre y del Rico:
La Casa del Pobre y del Rico, en la zona conocida hoy como plaza de Galicia (muy cerca de la Casa de Vacas) se alzaba una casita rústica que perteneció al llamado Reservado de Fernando VII, contaba con tres estancias decoradas con objetos traídos de China. El exterior imitaba una casa rústica con troncos de madera, con forma hexagonal y dos pisos que representaban el contraste entre la vida de trabajadores y la vida rica. La casita del pobre y del rico, revestida de piedra y troncos, tenía dos plantas. En la planta baja estaba la humildísima casa del pobre. En la planta alta estaba la lujosa casa del rico, repleta de mobiliario y decorada con gran primor. Ambas casas contaban con muñecos autómatas (se movían con mecanismos de relojería)
La familia rica representaba ser una familia de indianos recién llegados de Cuba, y los pobres eran los siervos de color que se habían traído con ellos. Fue derribada en la década de 1960.
Un poco más allá, cerca de la Montaña artificial, se ubicaba la Casa Persa.
9) La Casa Persa:
La llamada Casa Persa o casa Rústica fue una de las más originales que se crearon en el Reservado de Fernando VII; en el parque del Buen Retiro.
Se hallaba situada a la derecha del Paseo de Coches, según se entra por O´Donnell, entre la valla del parque y la estatua de Fray Pedro Ponce de león.
Era un edificio rebosante de imaginación, con una interpretación muy libre de lo que podía ser la arquitectura oriental, y estaba revestido de troncos de árbol. Constaba de un primer cuerpo de planta cuadrada y un segundo, circular. El interior estaba decorado con telas chinas y alfombras persas y las columnas estaban rematadas por cabezas de elefante. Estaba revestida de troncos y contaba con una decoración interior muy imaginativa. Se utilizaba como restaurante cuando el Retiro estaba abierto al público y fue derribada en 1894 debido a su mal estado.
Finalmente llegamos a los dos últimos elementos conservados del Reservado.
10) Casita del pescador:
La Casita del Pescador del Buen Retiro es una de las caprichosas y pequeñas construcciones de carácter romántico encargadas por el rey Fernando VII en el parque del Retiro, en Madrid, para uso exclusivo de la monarquía. El edificio, ubicado en la zona nororiental del parque del Retiro, se encuentra rodeado por un estanque y constituye un jardín reservado y un gabinete de descanso. En la actualidad, alberga un punto de información del Parque del Retiro.
La construcción de la Casita comenzó en 1817 bajo la dirección del arquitecto mayor de Palacio, Isidro González Velázquez, conocido por otras obras en el parque del Retiro, como la Montaña Artificial del Buen Retiro, el Embarcadero del Estanque y la Fuente Egipcia. Construida con muros de ladrillo revocados y adornada con molduras pompeyanas, la Casita del Pescador tiene el aspecto de una edificación madrileña de la época de los Austrias. Presenta disposición en cruz griega rematada por el tradicional chapitel de plomo. Tanto en el exterior como en su interior había decorados con hornacinas adornadas con bustos, así como motivos renacentistas pintados al fresco. El interior estaba ornamentado con mobiliario y ricas telas. Se encuentra rodeada por un pequeño estanque donde, según se dice, el rey solía pescar. El edificio está situado sobre una plataforma en medio de un estanque rodeado por una reja metálica, instalada después de la Guerra Civil Española en sustitución a la estructura de madera anterior.
11) La montaña artificial:
Encargo del rey Fernando VII a su arquitecto Isidro Velázquez, éste se embarcó en el proyecto de la montaña artificial, basándose en la tumba romana de Alejandro Severo en el Monte del Grano le sirvió como fuente de inspiración para iniciar la elaboración de los primeros planos. El complejo funerario estaba compuesto por un pasadizo que conducía al interior de la tierra, con bóvedas acañonadas que daban paso a una gran estancia, el lugar de sepultura del emperador y su familia. Un grabado del siglo XVIII nos transporta directamente al que fue firmado por Velázquez en 1792, el cual más tarde sirvió de base para la obra del Retiro.
El lugar fue abandonado y saqueado por las tropas francesas e inglesas, y ahora solo quedan sus ruinas, habitadas por gatos. La montaña también albergaba unas aguas termales que eran famosas por sus propiedades curativas, pero que se han perdido con el tiempo.
En los años 50 del siglo XX la montaña pasó a denominarse "de los gatos" cuando se convirtió en el hogar de una gran colonia de felinos, algunos abandonados y otros cuidados por una asociación de amantes de los animales. Los gatos vivían cómodamente hasta que el lugar se deterioró y se llenó de basura.
Hoy, recién inaugurado de nuevo y previamente restaurado sirve para albergar exposiciones y ha vuelto a recuperar parte de su esplendor.
Hoy, recién inaugurado de nuevo y previamente restaurado sirve para albergar exposiciones y ha vuelto a recuperar parte de su esplendor.












