De Cuarto Real a palacio y centro de ocio, cultura y poder. Los jardines del Buen Retiro durante el reinado de la dinastía de la Casa de Austria.
EL Retiro actualmente.Tres ideas clave para entender el recorrido:
- El Parque del Retiro, que disfrutamos hoy, tiene sus raíces en la época de la Casa de Austria, una de las dinastías más poderosas de Europa en su momento. Durante su reinado, este parque fue inicialmente concebido como lugar de esparcimiento para la familia real. A partir de la ampliación un Cuarto Real (Felipe II) existente inicialmente en los Jerónimos, siguiendo la tradición de los reyes castellanos.
- La Casa de Austria gobernó España desde el siglo XVI hasta el siglo XVII, y sus miembros desempeñaron un papel crucial en la configuración de la historia de España y, por ende, de Madrid. Abarca desde el reinado de Carlos I (reinando 1516 hasta 1556) hasta el reinado de Carlos II (1665 y 1700), casi dos siglos, hasta 1700. Tras la muerte de Carlos II, el relevo monárquico pasa a la Casa de Borbón, encarnada en Felipe V.
- Comenzaremos en el origen de Los jardines, en la Parroquia de San jerónimo el Real, continuaremos descubriendo las dos únicas construcciones que quedan en pie del antiguo Palacio del Buen Retiro, visitaremos la Puerta de Felipe IV para adentrarnos en el Parque actual, veremos el parterre, la fuente de las campanillas, el Estanque grande y finalizamos en el Paseo de las estatuas, reconociendo a los dos reyes que encarnan el comienzo y el final de la dinastía de los Austrias al frente de la Corona española.Comencemos:
El recorrido.
En color verde, a la derecha, Los jardines en el siglo XVI.
Inicio.
El Cuarto Real estaba junto a la fachada del Evangelio del presbiterio, de tal suerte que el rey podía escuchar misa desde su dormitorio, algo que parecía entusiasmarle. La iglesia y el convento estuvieron estrechamente ligados a la vida de la Corte y la monarquía española. El templo fue escenario frecuente de funerales, juras de herederos, bodas y proclamaciones regias, siendo la última de éstas la del rey Juan Carlos I. El monasterio fue un lugar emblemático en la Corte, donde los herederos al trono español juraban como Príncipes de Asturias, desde Felipe II (1528) hasta Isabel II (1833)
Los Jerónimos actualmente. Arriba, el cubo de Moneo.
El Palacio perdido.
En el monasterio de San Jerónimo, situado en las proximidades del Prado, Felipe II hizo ampliar algunas de sus dependencias para su uso privado y lo rodeó de un modesto jardín, que agrandó y adornó con un estanque cuando entró en la corte su cuarta esposa, Ana de Austria. Aquel paraje fue llamado “Cuarto Real de San Jerónimo”, y también “Retiro”, por ser el lugar favorito al que se retiraban los reyes en lutos, Cuaresma, Penitencias, etc. Arrimada a la huerta del monasterio se encontraba también una casa de aves extrañas, denominada por esta causa “El Gallinero”, y que fue precursora de la posterior “Casa de fieras” o jardín zoológico.
Este “Gallinero” era una gran pajarera perteneciente a la condesa de Olivares, que había reunido allí una colección magnífica de aves muy estimada por ella y por su marido, y de la cual hicieron donación a los reyes. Vista la obra en conjunto desde la perspectiva de los siglos, es llamativo comprobar cómo a pesar de su indiscutible valía el Retiro fue uno de los asuntos más impopulares del reinado de Felipe IV. Ello se debió a su estratosférico coste, un costoso esfuerzo a la nación por aquella época, que debió pagar además un impuesto extra para sostener el alocado antojo de su rey. Fue además el Retiro en centro preeminente de la frivolidad y la disipación para el monarca y sus cortesanos, de modo que las fiestas y actos culturales, neumaquias, recepciones...de aquel espléndido parque contrastaban demasiado con los males públicos como para que la opinión pública las viese con indiferencia. El Buen Retiro fue un Versalles español, y con el fin de emular el lujo y el excelso brillo del rey Sol y su corte, Felipe IV lo construyó seguro de superar en esplendor las glorias pomposas del Real Sitio francés. Así surgió una de las mayores empresas del Conde Duque, valido de Felipe IV, que pretendía convertir el Palacio y sus Jardines en el reflejo del poder y la grandeza de la corte española del siglo XVII.
El Palacio en su esplendor s. XVII y situación tras la guerra de Independencia s. XIX.
Casón del Buen Retiro, Salón de Reinos y Coliseo.
El Casón:
De este germen del futuro palacio y jardines también es destacable el hoy denominado Casón del Buen retiro que en su época era un pabellón de caza utilizado por Felipe II y posteriormente reutilizado como Salón de Baile por Felipe IV. El edificio, construido en 1637 y situado en la zona de Retiro, frente a la Puerta de Felipe IV, que no le dio ningún uso por lo que hubo que esperar al reinado de su hijo Carlos II para que el edificio entrara en la historia como Salón de embajadores y se encargara al artista napolitano Luca Giordano la inmensa bóveda que, en los siglos siguientes, iba a salvar el inmueble de la piqueta. acoge actualmente la biblioteca del Museo del Prado donde puedes disfrutar de los bellos frescos de Luca Giordano en la Bóveda del antiguo Salón de Embajadores. representa la apoteosis de la monarquía española. El hoy día llamado Casón fue construido por Alonso Carbonell en 1637 como salón de baile del Palacio del Buen Retiro. En origen no fue un edificio independiente, sino una crujía o segmento dentro de una sucesión mayor de edificios. Fue a raíz de perderse los restantes cuando quedó exento.
Los diferentes destinos que recibió el Casón durante el siglo XIX irían modificando su aspecto, máxime tras su incautación en 1868 por el Estado, pues fue estamento de próceres, gabinete topográfico, picadero, gimnasio del príncipe Alfonso y posteriormente, hasta 1961, el Museo de Reproducciones Artísticas, quedando entonces sin uso, para diez años después convertirse en anexo del Museo del Prado para acoger la colección de pintura española decimonónica. El origen de su fachada principal, a poniente o calle de Felipe IV, se debe al ciclón de 1886 que arrasó la primitiva, propiciando el encargo a Velázquez Bosco de levantar otra nueva, la cual ejecutó con una calidad innegable en su sentido clasicista. Desde 1996, el arquitecto Jaime Tarruell viene realizando obras de consolidación, reforma y ampliación del Casón, que aumentará su número de niveles hasta seis y su capacidad hasta 517 obras del siglo XIX.

La bóveda (falsa bóveda, por cierto pues en un cubículo vuelto del revés y colocado después de pintarlo) de Lucas Jordán).
El Salón de Reinos:
El Coliseo:
El Coliseo del Buen Retiro había sido ya un espacio artístico de primer orden con los Austrias. Se levantó en 1640 como pieza fundamental del Palacio del Buen Retiro que mandó construir Felipe IV. Estaba al lado del que hoy conocemos como Casón del Buen Retiro (Palacio de Bruno Zaldo, actualmente). Aquí estuvo el mejor teatro de la Europa del Barroco. Lo dirigió un italiano llamado Carlo Broschi. Más conocido como Farinelli, “Il Castrato”.En el Coliseo se representaron por primera vez obras de los grandes del Siglo de Oro, como Calderón de la Barca y Rojas Zorrilla. Pero el recinto languideció tras la muerte de Felipe IV y Carlos II, hasta que Fernando VI ordenó reconstruirlo y convertirlo en el teatro de ópera más importante del siglo XVIII. Y puso al frente del Coliseo a Farinelli.
Representación en el Coliseo.




